También tuvimos tiempo de ir a comer de restaurante y a ir de compras al mercadillo.
Alberto pudo comer como en su casita, troceando bien la carne y las patatas.
María se compró un bolso del sagrado corazón, en un pequeño homenaje a su abuela Visy.
Autor: Patuki
Fecha: 21/08/2007 13:15.